Jueves 5 de Marzo de 2026

Un equipo de astrónomos ha captado una nueva y sorprendente imagen de la región central de nuestra Vía Láctea, revelando una compleja red de filamentos de gas cósmico con un detalle sin precedentes. Obtenido con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array o ALMA, este rico conjunto de datos permitirá a la comunidad astronómica profundizar en la vida de las estrellas presentes en la región más extrema de nuestra galaxia, junto al agujero negro supermasivo que hay en su centro.
Las observaciones proporcionan una visión única del gas frío, la materia prima a partir de la cual se forman las estrellas dentro de la llamada Zona Molecular Central de nuestra galaxia, CMZ por sus siglas en inglés. Es la primera vez que se explora con tanto detalle el gas frío de toda esta zona.
La región que aparece en la nueva imagen abarca más de 650 años luz. Alberga densas nubes de gas y polvo que rodean el agujero negro supermasivo que hay en el centro de nuestra galaxia. El conjunto de datos revela la CMZ como nunca antes, desde estructuras de gas de decenas de años luz de diámetro hasta pequeñas nubes de gas alrededor de estrellas individuales.
En concreto, el gas que se estudia con ACES, siglas de ALMA CMZ Exploration Survey, sondeo de exploración de la zona molecular central con ALMA, es gas molecular frío. La investigación desentraña la intrincada química de CMZ, detectando docenas de moléculas diferentes, desde las simples como el monóxido de silicio, hasta las orgánicas más complejas como el metanol, la acetona o el etanol. El gas molecular frío fluye a lo largo de filamentos que alimentan grupos de materia a partir de los cuales pueden crecer estrellas.
Sabemos que en las afueras de la Vía Láctea ocurre este proceso, pero dentro de la región central los eventos son mucho más extremos Con ACES, la comunidad astronómica espera comprender mejor cómo influyen estos fenómenos en el nacimiento de las estrellas y si nuestras teorías de formación estelar se mantienen en entornos extremos.
Esta es la primera vez que se escanea un área tan grande con esta instalación, lo que la convierte en la imagen más grande de ALMA. En el cielo, el mosaico obtenido al unir muchas observaciones individuales, es como juntar piezas de un rompecabezas y es tan largo como tres lunas llenas puestas una al lado de la otra. Esta imagen ha sido rotada 90º a la derecha para observar mejor los detalles. El norte está 148,6º a la izquierda de la vertical.
