Sábado 25 de Abril de 2026

Estas imágenes de cúmulos estelares representan un nuevo estudio del Observatorio de rayos X Chandra, que muestra que las estrellas jóvenes similares al Sol son menos brillantes en rayos X de lo que se creía. Este resultado tiene implicaciones para las perspectivas de que la vida se desarrolle y sobreviva en planetas que orbitan alrededor de estas estrellas. Trumpler 3 visto aquí en la imagen superior, y NGC 2353 que aparece en la imagen inferior, son cúmulos abiertos que contienen cientos de estrellas jóvenes.
Estas estrellas están unidas gravitacionalmente, ya que se formaron a partir de las mismas nubes de gas. Muchas de ellas tienen masas similares a la de nuestro Sol, pero son mucho más jóvenes. En estas nuevas imágenes compuestas de Trumpler 3 y NGC 2353, se han combinado rayos X de Chandra vistos en color púrpura, con una imagen óptica del telescopio PanSTARRS ubicado en Hawái, que se ve en colores rojo, verde y azul.
En total, el nuevo estudio de Chandra analizó ocho cúmulos estelares con edades comprendidas entre los 45 y los 750 millones de años, en comparación, nuestro Sol tiene unos 4.600 millones de años. Los investigadores descubrieron que las estrellas similares al Sol, con más de 100 millones de años en estos cúmulos, emitían solo entre un cuarto y un tercio de los rayos X esperados. Esta relativa calma podría ser beneficiosa para la formación de vida en planetas que orbitan estrellas jóvenes.
Esto se debe a que grandes cantidades de rayos X pueden erosionar la atmósfera de un planeta e impedir la formación de las moléculas necesarias para la vida orgánica tal como la conocemos. En promedio, las estrellas de tres millones de años con una masa similar a la del Sol producen aproximadamente mil veces más rayos X que el Sol actual. Por otro lado, las estrellas de 100 millones de años de masa solar son unas 40 veces más brillantes en rayos X que nuestra estrella en la actualidad.

Los rayos X y otras radiaciones de alta energía procedentes de una estrella joven similar al Sol erosionan parte de la atmósfera de un planeta en órbita. Niveles más bajos de rayos X provocarán una menor erosión de las atmósferas planetarias. Los investigadores descubrieron que las estrellas con una masa similar a la del Sol se atenuaron tras unos cientos de millones de años, mientras que las de menor masa mantuvieron sus altos niveles de emisión de rayos X durante más tiempo.
La disminución de la energía de los rayos X y la desaparición de partículas energéticas de las estrellas del tamaño del Sol parecen ser más propicias para albergar planetas con atmósferas robustas, y posiblemente vida floreciente, más de lo que se creía anteriormente. El equipo utilizó datos del satélite Gaia y datos de rayos X de ROSAT.
Estos datos les permitieron identificar las estrellas que formaban parte de los cúmulos. Para medir la emisión de rayos X de las estrellas, realizaron nuevas observaciones con Chandra de estrellas con edades comprendidas entre 45 y 100 millones de años, y utilizaron datos de archivo de Chandra y ROSAT para estudiar tres cúmulos más antiguos con edades comprendidas entre 220 y 750 millones de años.
Crédito: Rayos X: NASA / CXC / Universidad Estatal de Pennsylvania / K. Getman
Óptica / Infrarrojo: PanSTARRS
Procesamiento: NASA / CXC / SAO / N. Wolk
| Nombre | RA | DEC | Magnitud | Datos |
| Trumpler 3 / Collinder 36 / Cl Harvard 1 C 0307+630 / Theia 127 / MWSC 0262 |
03:12:00.3 | +63º 12' 35'' | V = 7.0 | Simbad |
|
NGC 2353 / C 0712-102 / OCISM 121 / OCl 567.0 2EUVE J0714-10.3 / EUVE J0714-10.3 / MWSC 1152 |
07:14:34.0 | -10º 15' 11'' | V = 7.1 | Simbad |




