Esta imagen tomada por el Telescopio Espacial Hubble, ofrece la visión más nítida hasta la fecha de la Nebulosa del Huevo. Se trata de una nebulosa preplanetaria, una estructura de gas y polvo que se crea cuando una estrella similar al Sol se acerca al final de su vida. El huevo que vemos ahora finalmente eclosionará, revelando una enana blanca en su centro y abandonando su envoltura para convertirse en una espectacular nebulosa planetaria. Muchas nebulosas preplanetarias son relativamente tenues y difíciles de detectar, están formadas por capas de gas eyectadas por la estrella, sin embargo no es lo suficientemente caliente como para ionizar el gas y provocar su brillo.
La Nebulosa del Huevo es única, fácilmente visible como un huevo brillante y enjoyado en el espacio. Potentes rayos de luz estelar emanan del interior de la nube, dos a cada lado, proporcionando una iluminación impresionante a esta estructura cósmica. Rápidas corrientes de hidrógeno molecular caliente también emergen del interior de la nube de polvo, visibles justo en la base de los rayos del reflector. Estas corrientes brillan con luz infrarroja, que se muestra en esta imagen mediante destellos naranjas.La Nebulosa del Huevo se localiza en dirección a la Constelación de Cygnus y se sitúa a una distancia de unos 3.000 años luz de la Tierra.
La nube central de polvo está rodeada de anillos concéntricos, compuestos a su vez por delgados y tenues arcos de gas. Estos se crearon por sucesivas erupciones de la estrella central, que expulsó un poco más de material de su superficie exterior cada pocos siglos. Los rayos de luz estelar se reflejan en estas capas de gas, creando una apariencia similar a las ondas en la superficie del agua. La forma en que las moléculas de gas reflejan y dispersan la luz confiere un color azulado a los arcos. La luz estelar reflejada revela importantes detalles sobre la estrella central, imposibles de observar directamente en su capa de polvo. En esta imagen el norte está 45º a la izquierda de la vertical.