Domingo 14 de Junio de 2026

Quince años después de que los astrónomos occidentales descubrieran por primera vez los buckybolas en el espacio, moléculas con forma de balón de fútbol que se asemejan a una esfera hueca, regresan con imágenes impresionantes y datos valiosos generados utilizando el Telescopio Espacial James Webb. El equipo liderado por Jan Cami, profesor de física y astronomía, detectó por primera vez fulerenos utilizando el Telescopio Espacial Spitzer en 2010. El fantástico hallazgo provino de la nebulosa planetaria IC 1266 o Tc 1, formada a partir de una estrella moribunda que se sitúa a una distancia de más de 10.000 años luz y ubicada en dirección al borde norte de la Constelación de Ara, en el límite con Scorpius.
Estas moléculas, que contienen 60 átomos de carbono perfectamente dispuestos, fueron sintetizadas por primera vez en 1985 en la Universidad de Sussex por Sir Harry Kroto y sus colegas, un logro que les valió el Premio Nobel de Química en 1996. Kroto bautizó la molécula como buckminsterfullereno en honor al célebre arquitecto Buckminster Fuller, quien diseñó y desarrolló cúpulas geodésicas, las cuales comparten los mismos principios estructurales. Si bien Kroto predijo de inmediato que los fulerenos serían comunes y abundantes en todo el cosmos, Cami y sus colaboradores tardaron otros 25 años en demostrar que tenían razón. Ahora, el equipo occidental ha vuelto a centrar su atención en IC 1266, esta vez con más datos de MIRI, el instrumento de infrarrojo medio de Webb, para capturar la primera imagen detallada de la nebulosa planetaria, el resultado es espectacular.
La nueva imagen revela delicados rayos, filamentos tenues y brillantes capas de gas a lo largo del encuadre, el gas más caliente brilla en azul y el material más frío se traza en rojo. En el corazón de la nebulosa, una característica etérea que se asemeja a un signo de interrogación invertido insinúa la complejidad que aún espera ser comprendida. La imagen es el primer paso de lo que promete ser una serie de resultados trascendentales. Los datos de Webb incluyen no solo imágenes, sino también datos espectroscópicos detallados, huellas químicas precisas del gas y las moléculas en toda la nebulosa. Además de una cámara convencional, el instrumento MIRI puede registrar la huella química del gas y el polvo en cada punto de la nebulosa. Esta técnica, conocida como espectroscopia de unidad de campo integral permite a los científicos no solo visualizar la nebulosa, sino también determinar su composición, la temperatura, la densidad, la composición química y los movimientos del gas.
El resultado es una ventana extraordinariamente valiosa a la física y la química de una estrella moribunda. Entre las primeras revelaciones del nuevo conjunto de datos se encuentra la distribución tridimensional de los propios fulerenos. Morgan Giese, candidata a doctora en física y astronomía, dirigió el análisis de la emisión de C60 en los nuevos datos y descubrió que no están dispersos aleatoriamente por la nebulosa, sino que se concentran en una delgada capa esférica que rodea la estrella central. Entre las características más llamativas de la nueva imagen destaca una delicada estructura curva cerca del centro, que guarda un asombroso parecido con un signo de interrogación invertido. Su origen aún se desconoce, y es una de las varias estructuras misteriosas, junto con brillantes rayos y tenues filamentos de material luminoso.
IC 1266 es lo que queda después de que una estrella similar a nuestro Sol agotara su combustible nuclear y desprendiera sus partes externas en forma de capas de gas y polvo en expansión. El núcleo estelar caliente, que dejó una enana blanca, inunda su entorno con radiación ultravioleta, lo que provoca que el gas expulsado brille. Este proceso se desarrolla a lo largo de decenas de miles de años y esculpe las intrincadas estructuras que ahora podemos observar. La química rica en carbono, incluyendo sus fulerenos, refleja la composición de la estrella que la formó, una ventana a la evolución estelar escrita en moléculas.
Crédito: NASA / ESA / CSA / J. Cami (Universidad Western)
Procesamiento: K. Beecroft
Texto: Jan Cami (Universidad Western) y Cecilia Chirenti (NASA / GSFC / UMCP / CRESST II)
| Nombre | RA | DEC | Magnitud | Datos |
| IC 1266 / PN Tc 1 / ESO 279-7 / PK 345-08 1 / PN G345.2-08.8 PN SaSt 2-16 / PN StWr 2-35 / WRAY 15-1771 / GSC 08343-01781 GSC2 S2300002478 / IRAS 17418-4604 / HD 161044 / CD-46 11816 CPD-46 8876 / TYC 8343-1781-1 / EM* MWC 267 / AAVSO 1738-46 AT20G J174535-460523 / ATPMN J174535.2-460523 / SCM 157 2MASX J17453533-4605233 / Gaia DR1 5954912369961887104 Gaia DR2 5954912374289120896 / Gaia DR3 5954912374289120896 |
17:45:35.2879212240 | -46º 05' 23.717122728'' | V = 11.49 | Simbad |
