Jueves 1 de Octubre de 2015

El Telescopio Espacial Hubble ha dado a conocer en sorprendente detalle esta imagen publicada el 24 de Septiembre de 2015, una pequeña parte de los restos en expansión de una estrella masiva que explosionó hace unos 8.000 años. Llamada Nebulosa del Velo Sh2 103, son los resíduos de uno de los remanentes de supernova más conocidos, derivando su nombre de sus delicadas estructuras filamentosas. Toda la nebulosa se encuentra a 110 años luz de diámetro, cubriendo seis veces la Luna llena en el cielo, y reside a unos 2.100 años luz de distancia de la Tierra en la Constelación de Cygnus. Esta vista es un mosaico de seis imágenes de una pequeña área de aproximadamente dos años luz de diámetro, que cubre sólo una pequeña fracción de la vasta estructura de la nebulosa. Esta mirada de cerca revela volutas de gas, que son todo lo que queda de lo que fue una estrella 20 veces más masiva que nuestro Sol. La veloz onda expansiva de la antigua explosión está arando en una pared del gas interestelar frío, más denso, que emiten luz. La nebulosa se encuentra a lo largo del borde de una gran burbuja de gas de baja densidad lanzada al espacio por la estrella moribunda antes de su autodetonación.
La imagen muestra una increíble variedad de estructuras y detalle de la colisión entre la onda expansiva y el gas y polvo que conforman la pared de la cavidad. La nebulosa se asemeja a una sábana arrugada vista lateralmente. Las regiones brillantes son donde la onda de choque está encontrando material relativamente denso. En esta imagen, el rojo corresponde a la luz del hidrógeno, el verde al azufre, y el azul al oxígeno. Los rasgos azulados, destacando la pared de la cavidad, aparecen suaves y arqueados en comparación con las estructuras verdes y rojas que son mullidas. La luz roja es de gas frío excitado por la onda de choque anteriormente, se ha transformado posteriormente en una estructura más caótica. Algunos filamentos delgados rojos surgen después de que el gas entrase en la onda de choque a una velocidad de aproximadamente 1 millón de millas por hora, tan rápido que podía viajar de la Tierra a la Luna en 15 minutos. Los astrónomos están comparando estas nuevas imágenes de 2015 con las imágenes tomadas por el Hubble en 1997. Esta comparación permite a los científicos estudiar cómo la nebulosa se ha ampliado desde que fue fotografiada hace más de 18 años.
