Miércoles 15 de Julio de 2015

Esta imagen, obtenida con el telescopio de rastreo del Very Large Telescope, instalado en el Observatorio Paranal, en el norte de Chile, muestra una vasta colección de estrellas, el cúmulo globular Messier 54. Se trata de un grupo muy parecido a tantos otros cúmulos, pero éste tiene un secreto. Messier 54 no pertenece a la Vía Láctea, sino que forma parte de una pequeña galaxia satélite, la Galaxia Enana de Sagitario. Esta diferencia ha permitido a los astrónomos utilizar el VLT para comprobar si también se encuentran bajos niveles de litio en estrellas que no pertenezcan a la Vía Láctea. Nuestra galaxia está orbitada por más de 150 cúmulos globulares de estrellas, que son bolas de cientos de miles de estrellas viejas cuya edad se remonta a la época de formación de la galaxia. Durante más de doscientos años después de su detección, se creyó que Messier 54 era similar a los otros cúmulos de la Vía Láctea. Pero en 1994 se descubrió que, en realidad, estaba asociado a una galaxia separada, la galaxia enana de Sagitario.
En realidad se encontraba a una distancia de aproximadamente 90.000 años luz, más de tres veces la distancia que separa a la Tierra del centro galáctico. Ahora, los astrónomos han probado a observar Messier 54 utilizando el VLT con el fin de tratar de resolver uno de los misterios de la astronomía moderna, el problema del litio. Hasta ahora sólo había sido posible medir el litio en estrellas de la Vía Láctea. Pero un equipo de astrónomos, dirigido por Alessio Mucciarelli de la Universidad de Bolonia, Italia, ha utilizado el VLT para medir cuánto litio hay en una selección de estrellas de Messier 54. Encontraron que los niveles son similares a los de la Vía Láctea. Así que, independientemente de cuál sea la causa de esa ausencia de litio, parece no ser exclusiva de la Vía Láctea. Además de mostrar el propio cúmulo, podemos ver un grupo extraordinariamente denso de estrellas de nuestra galaxia, mucho más cercano, que se encuentran en primer plano.
