Viernes 19 de Junio de 2026

Esta extraordinaria imagen del astrónomo Babak Tafreshi, muestra un cielo cuya descripción es homónima al nombre de esta revista astronómica, un paisaje mágico, pero real. Parece una imagen captada en un lejano y exótico planeta, sin embargo fue capturada en Húsavík, una ciudad costera ubicada en el norte de Islandia al pié de las cumbres nevadas de la cordillera NordurÞing.
La imagen muestra además rastros estelares, el movimiento de las estrellas en nuestro cielo debido a la rotación de la Tierra, lo que convierte a esta imagen en una delicia para la vista, una golosina visual. Se trata de una sóla exposición de larga duración que recoge cortinas y cintas de auroras de color verde, que se movían rápidamente sobre un cielo despejado.
La auroras pueden ser boreales, como esta, que se dan en el hemisferio norte de nuestro planeta, o australes, que se observan en el hemisferio sur. La probabilidad de las auroras depende de la latitud, cuanto más cerca de los polos más posibilidades hay de visualizar este tipo de fenómenos. Además las tormentas solares puntuales propician la aprición de auroras espectaculares.
Una aurora se produce cuando una eyección de partículas solares cargadas colisiona con la magnetósfera de la Tierra. pero también se producen por las fulguraciones o las eyecciones de masa coronal que incrementan la intensidad del viento solar. Cuando chocan con nuestra magnetosfera, estas partículas solares se van almacenando hasta que no se pueden almacenar más, y esta energía almacenada se dispara en forma de radiaciones electromagnéticas sobre la ionosfera terrestre, creando las auroras polares.
